Canciones para el conurbano

 

Deliberadamente o como un tributo al barrio de toda la vida, ciertos lugares del conurbano lograron quedar en el cancionero urbano. El rock nacional y el tango cantaron la zona norte, sur y oeste; como bonus track, la infaltable cumbia de Pablo Lescano, crédito de la zona norte. Aquí una lista de canciones desde, por y para el conurbano bonaerense.

Rock nacional:

Ricardo Mollo sentenció la frase y quién se animaría a contradecirlo: el oeste es sinónimo de agite y semillero del rock nacional: por esos pagos se iniciaron bandas como Bersuit, Árbol, Attaque 77, La Mississippi  y Babasónicos; imposible no dejarlo escrito en una canción:

El 38 – Divididos                                       

El 38 está cargado,
le puse balas pero no se hare apretar
en el oeste está el agite,
el líder manda pero vos, vos te quebrás.
why para qué tanto amor,
si de chiquito sos así,
pensá, pensá dice “la tele”
yo dije sí, pero no…, pero no tanto.
Boxearon juntos con sus hijos
mientras la guita se le iba por el diván
cazá los brolis, dice tu vieja
why ese tipo por la radio no para de hablar.
En tu cabeza hay muchas cosas
why la Martita se fue
vas a los bares why no alcanza
todo te pesa bancátela
O al 38!
O al 38
 
 

 

 

Avellaneda Blues – Manal

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado.
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados.
Hoy llovió y todavía está nublado. Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado.
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado.
Un camión interrumpe el triste descampado.Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock.
Un amigo duerme cerca de un barco español. Amanece, la avenida desierta pronto se agitará.
Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van.
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.

 

Valentín Alsina – 2 Minutos

Nosotros venimos
del sur de la ciudad.
Un barrio de leyenda tango y arrabal
Nosotros venimos de un barrio
de un barrio industrial
Tenemos algunos bares
Con sus tipicos borrachos
y algunos linyeras
pidiendo algo que morfar
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Los obreros caminan
rumbo al yugo diario
Van con sus bolsos al hombro
y sus caras de cansado
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina
Barrio Obrero, Valentin Alsina

 

El mendigo de Dock Sud – Moris

Yo soy el mendigo de Dock Sud,
vivo debajo del puente hormigón
y soy feliz.

Hoy el sol brilla, 15 de mayo,
y yo sentado al final del Riachuelo
soy feliz.

Las palomas vuelan de fábrica en fábrica,
el río de aceite parece contento,
como el Mar Negro de mis libros de historia.

Yo conozco la historia del Dock Sud industrial,
yo fui obrero de la Shell.

Yo soy el mendigo del Dock Sud,
y conozco el fin del Riachuelo,
ahí dónde comienza el aceite estancado,
y la civilización.

Yo soy el mendigo del Dock Sud,
dónde está la nafta y el petróleo,
ahí están los ríos llenos de basura
volcándose hacia el mar.

El mar forma erizado caminos mágicos,
debajo del mar.
El mar no canta su canto,
hay cantares de mar.
Una mariposa blanca se ha posado
más blanca

Yo soy el mendigo, sí, del Dock Sud,
y conozco el fin del Riachuelo,
Resplandecen al sol del planeta
montañas de dorado y negro.

 

Buenos días Palomar – Los Piojos

Oh oh oh.
Un barco vikingo
va surcando el Maldonado
para allá,
para allá
lluvia negra
lluvia como piedra
en la vela de metal,
oh oh oh.
Árboles desiertos
y una llama azul de invierno
y el motor,
de un avión
algo es extraño
todo está como hace año
como ayer,
como hoy.
te veo,
sonriente
con la inglesa ahi enfrente
verano
se siente
en tu ropa liviana.
Si estás al campito
polvo y cielo y un fulbito
sin final, sin final
paredes de fuego
en los cardos en Enero
y escapar, escapar.
Y el viejo Coco donde va
siempre con su renguera
y el viejo coco donde va
va en su Chevrolet.
Y caminabamos a la par
y caminabamos a la vez
una mañana tus ojos miel
y tu paladar.
Oh oh oh.
Beto se despide
y Firulais que lo sigue
mírenlos, mírenlos
Ffondo de la escuela
alguien prende una vela
y el motor, del avión.
Y si te digo que no se,
si te digo que me voy
si te digo que me quedo
es porque amo tu color.
Bicicletas otra vez
en la tierra bajo el sol
buenos dias Palomar,
unos quieren y otros son.
te veo sonriente…
Y el viejo Coco donde va…
Y caminabamos a la par…
Bicicletas otra vez…
Llegar, buscar, jugar, abrir,
amar, caer, dejar, sufrir,
volver, probar, pagar, seguir
andube tanto tiem’ dando
vueltas
así amor, que hacé mi amor
mi cama individual
viene el bombo, bebé
celebraló bailá,
ahi va el tambor,
tibio no bailes
tibio no bailes…
Me queres decir adonde
adonde se fue y se esconde
me querés decir adonde
va la sombra de lo que era.
Si vos queres estar libre
si queres alto volar
que haya un achazo en tu ojo
pero una flor en tu ojal.
Si vos querés estar libre
oh eh oh… ah
Oh oh oh
Un barco vikingo…

 

Volveré a mí barrio – Árbol

Hace tiempo que no voy
al lugar en que crecí
esa angustia en la garganta
que te lleva a la nostalgia

Sé que siempre volveré
a mi barrio, mi lugar
y te encontraré de nuevo
cuando esté llegando a Haedo
a la tarde

De la estación hasta mi casa
veo el cielo y en las terrazas
la ropa que se seca con el sol

Todavía hay almacenes
vuelven a pasar los trenes
otra vez sentir el mismo olor

Sé que siempre volveré
a mi barrio, mi lugar
y te encontraré de nuevo
cuando esté llegando a Haedo
a la tarde

 

Puente La Noria – Viejas Locas

Cuanto humo
hay en la General Paz
y un pájaro pasa
atravesando el cielo
cuanto tiempo más
este podrá volar
si el humo que sube
lo matará en poco tiempo.
Tengo miedo que
se endurezca el mar
con tanta mierda
que tiran estos cerdos
si Movi Dic pudiera
los haría cagar
y si fuera por mí
los tiraría al Richuelo.
Cuantos años más
esto va a durar
si tocan el botón
nos vemos en el infierno
y si la explosión
no nos mata ya
me voy arrastrando
a comprar un cerebro.
Pasame la bolsita
de Poxi-Ran
prefiero flashear
y no ver más esto
y despues que digan
que vos te dopas
vos te matas solo
sin llevarte al resto

 

El relato – Salta la Banca

Te mojó la oreja. Píldora dorada:
Otro charlatán vende el elixir.
Dulce moraleja: la diosa escarlata
Vino a reparar el puré de hollín.

Te mea la pata (quiste de hojalata).
Te va a inocular la madre cáncer.
Obvio derrape sin vía de escape.
No intentes nada, cuando te alcanza
Se hace vicio antes de que te espantes.

Pero llega con la mamadera llena.
Te protege de su tejemaneje.
Con integridad, lo llenás de mimos.
Y al que aguanta le das un abismo.

Y revienta devociones viejas
Que supimos cuidar
De los asesinos de la gesta
De origen popular.
Y te aliena, te condena
A la tibieza de tolerar
Concesiones que exterminan
La chance de progresar.

Voces del relato lustran los zapatos
De la estupidez del medio burgués,
Que se regodea mientras se marea
Por el cheque express para el comité.

Triste patriotismo de asistencialismo:
El Estado brilla por su ausencia.
“Tenga clemencia,
¿Cómo desprecia la providencia de esta gerencia?
Son muchas batallas las que afiebran”

Horda de cipayos callarán al gallo
Que despierta la conciencia ajena.
Y hablarán de amor, del que han construido
Con quien carga desaparecidos.

Y revienta devociones viejas
Que supimos cuidar
De los asesinos de la gesta
De origen popular.
Y te aliena, te condena
A la tibieza de tolerar
Concesiones que exterminan
La chance de progresar.

Reina la peste más grande del mundo
Ríe con saña: es el doble discurso.
Sangra la lucha su vil eufemismo,
Somos los hijos del argencinismo.
Cuelgan sus mentiras en las marquesinas
Con letras de molde y frases en inglés.
Y en un arrebato, presos del relato,
Juran obediencia, todos en su harén.
Sueña su tropa un botín socialista
Pero se aprueba la Anti-terrorista
Se photoshopean con Darío y Kosteki
Pero ellos que dirían del proyecto
Su redistribución de la riqueza
Consiste en algún que otro corte de cabeza
Mientras la deuda la paga el ANSES
Otro jubilado no llega a fin de mes
Se relamieron de re-estatización
Mientras se hacían la paja en Chevrón
Y ese que en Formosa persigue a los QOM
Sonríe en el discurso de la anti-represión
Se embanderan de derechos humanos
Y a los traidores les brindan la mano
Si es que el Estado ha vuelto a germinar
Avísenle que pase por Once o Castelar

Y revienta devociones viejas
Que supimos cuidar
De los asesinos de la gesta
De origen popular.
Y te aliena, te condena
A la tibieza de tolerar
Concesiones que exterminan
La chance de progresar.

 

El anillo del capitán Beto – Invisible (Luis Alberto Spinetta)

Ahí va el capitán Beto,
por el espacio…
con su nave de fibra,
hecha en “Haedo”
ayer colectivero,
hoy amo entre los amos,
del aire…

Ya lleva quince años,
en su periplo…
su equipo es tan precario,
como su destino…
sin embargo un anillo extraño,
ahuyenta sus peligros,
en el cosmos…

Ahí va el capitán Beto,
por el espacio…
la foto de “Carlitos”
sobre el comando…
y un banderín de “River Plate”
y la triste estampita,
de un santo…

¿Dónde está, el lugar,
al que todos llaman cielo?
si nadie viene hasta aquí,
a cebarme unos amargos,
como en mi viejo umbral…

¿Por qué habré venido hasta aquí?
si no puedo más de soledad…
ya no puedo más de soledad…

Su anillo lo inmuniza,
de los peligros…
pero no lo protege,
de la tristeza…
surcando la galaxia del hombre,
ahí va el capitán Beto,
el errante…

¿Dónde habrá,
una ciudad,
en la que alguien silbe un tango?

¿Dónde están?
¿Dónde están,
los camiones de basura,
mi vieja y el café?

Si esto sigue así como así…
ni una triste sombra quedará…
ni una triste sombra quedará…

Ahí va el capitán Beto,
por el espacio…
regando los malvones de su cabina…
sin brújula y sin radio,
jamás podrá volver a la tierra…

Tardaron muchos años,
hasta encontrarlo…
el anillo de Beto llevaba inscripto,
un signo del alma…

 

Tango:

Creer que el tango sólo se extiende dentro de los límites de Capital Federal sería desconocer su real origen arrabalero y vaya que hubo arrabales en el conurbano. Barracas al Sud (Avellaneda desde 1904), fue una zona a orillas del riachuelo donde se establecieron los primeros saladeros del país, piedra fundamental de esa urbe que avanzó al ritmo de industrias e inmigrantes que no dejaban de llegar a las prósperas tierras de trabajo. Bajo este contexto, el tango fue una expresión más abrazada por el pueblo de Barracas al Sur. ️No es sorpresa, entonces, las repetidas presentaciones, en la década del 30′, de Carlos Gardel en el Teatro Colonial de Avellaneda o estas canciones que hablan de amor incondicional para con esos barrios.

Milonga de Puente Alsina – Homero Manzi

Puente Alsina, puente viejo,
viendo que estás liquidado
quiero atar a mi encordado
tu pasao y mi cantar,
recordando tus hazañas
cuando golpeaba en tu trocha
el tacón de la morocha
al volver de trabajar.

Ya no serás
el que guapeó en el “ochenta”,
ni jamás como en las mentas
la pedana de la cuenta
que la ocasión canceló.
Ya no serás
el que en las brumas del río
vio chispear el brillo frío
de las dagas que en el río
concitaba la traición.

Se va el barrio que ha crecido
junto a tus viejos horcones,
con la fe de los varones
que labró tu tradición.
Se va el soplo del misterio
que en tus tablones se acuna
bajo la luz de la luna
farolito de cartón.

Ya no serás
aquel rincón perdulario
que amarrao a los prontuarios
del Riachuelo legendario
su tradición consagró.
Sólo serás
así pintao y luciente
más bacán y resistente,
pero serás cualquier puente
sin pasao, ni emoción.

 

Mi viejo barrio Lanús – Roberto Medina 

Por más que hayan pasado los años
estás igual, igual que otros días,
recién mi juventud florecía,
veredas que fueron mías
Lanús, las quiero evocar.
Allí está mi casa paterna,
zaguán, parral y sombra de higuera,
sillón donde mi vieja me espera,
de purrete, mi quimera
era en Lanús caminar.

Aquella esquina, la de Schiafino,
primer boliche donde brindé,
primeros vicios, naipes y dados,
primeros versos que improvisé.
Mi vieja escuela, Villa Juanita,
aquellos bailes que daba el club,
metejón mío… la rubiecita,
cuántos recuerdos de juventud.

Ya voy con los cuarenta cumplidos
ya hoy, veo más cerca el mañana,
estoy mirando por mi ventana
la serenata galana
que tantas noches brindé.
Lanús, desde el “Chingolo” al “Pompeo”
igual, casa por casa te veo,
serás recuerdo imperecedero,
mi barrio que tanto quiero
y que nunca olvidaré.

Sangre Maleva – Oscar Larroca

La Boca, Avellaneda, Barracas, Puente Alsina,
el bajo de Belgrano y en el mismo arrabal
fue siempre respetado el zurdo Cruz Medina,
por ser un buen amigo, muy noble y servicial.
Fue hombre entre los hombres, fue taita entre matones,
pasó su vida breve allá en el arrabal
donde se oyó de noche la ronda de botones
y en un café del barrio solloza un bandoneón.

Era un malevo sin trampas, sin padrinos ni agachada;
nada de compadrada, pero de temple y acción
Caseros lo vio jugarse sin achicar la parada,
y en el hampa está sentada su fama de gran varón.

Pero una noche de esas allá en Avellaneda,
guapiándole a la yuta por dentro el arrabal
sonaron cuatro tiros y sobre la vereda
caía Cruz Medina blandiendo su puñal.

Pronto saltó la bronca, cayó la policía,
y en un charco de sangre al malevo encontró,
herido mortalmente, rebelde en su agonía,
pero con voz de macho de esta manera habló:
“No me pregunten agentes, quien fue el hombre que me ha herido,
será tiempo perdido, porque no soy delator.

Déjenme, no más, que muera, y de esto nadie se asombre,
que el hombre para ser hombre, no debe ser batidor.

 

Silbando  –  José González Castillo 

Una calle en Barracas al Sud,
una noche de verano,
cuando el cielo es más azul
y más dulzón el canto del barco italiano…
Con su luz mortecina, un farol
en la sombra parpadea
y en un zaguán
está un galán
hablando con su amor…

Y, desde el fondo del Dock,
gimiendo en lánguido lamento,
el eco trae el acento
de un monótono acordeón,
y cruza el cielo el aullido
de algún perro vagabundo
y un reo meditabundo
va silbando una canción…

Una calle… Un farol… Ella y él…
y, llegando sigilosa,
la sombra del hombre aquel
a quien lo traicionó una vez la ingrata moza…
Un quejido y un grito mortal
y, brillando entre la sombra,
el relumbrón
con que un facón
da su tajo fatal…

Y desde el fondo del Dock,
gimiendo en lánguido lamento,
el eco trae el acento
de un monótono acordeón…
Y, al son que el fuelle rezonga
y en el eco se prolonga
el alma de la milonga
va cantando su emoción.

 

Tardecitas estuleras – Héctor Marcó

Ricardo, prepará el mate
y alguna copita fuerte,
que pa´ relojear mi suerte
voy a caer al estud.
Y si ya diste ración
entrompetá los potrillos,
el alazán y el tordillo
han de brillar como luz.
Ajustales el vendaje
no les mezquinés la cama,
úntale bien el masaje,
ancas paleta y riñón
y si andan de manos tiernas
cuidao con la sobre caña,
las cuerdas por donde cañan,
ranilla, vaso, y garrón.Vigiláme los peoncitos
y en las mañanas de apronte,
dale a Chiafa que los monte
y acomodáte el reloj.
Que aligerao por tu mano,
en las primeras partidas
allí nomás de salida
marcarán cuarenta y dos.
Después buscale una corta
si no es mil cuatro, una milla,
que al cerrar la ventanilla
cuando alce el reo el clamor.
En un final de emociones,
de pingos y chaquetillas,
allí estarán mis colores
al tope del marcador.Mi gloria el ser burrero
tener un “pur-sang” de escudo
será porque de muy tierno
me hice a la buena de Dios
y allá por el año treinta
en los asaos de Berasa
canté mis primeras bazas
junto a las puertas de un box.
Tardecitas estuderas
de San Isidro y Palermo
si no las vivo me enfermo
por eso grito en salud.
Ricardo prepará el mate
y alguna copita fuerte
que pa´ relojear mi suerte
voy a caer al estud.

 

 

Cumbia

Si hay un estilo musical enraizado en el conurbano, es la cumbia. En zona norte, bailantas como Tropitango o La Mónica,  ya son históricos recintos donde la cumbia es palabra mayor. Pablo Lescano,  uno de sus máximos referentes, es oriundo de San Fernando, lleva en la piel el cien por ciento negro cumbiero y es autor, entre otros tantos hits, del siguiente soneto tropical:

 Que blanco que soy  – Damas Gratis

Todos se preguntan
que blanco que soy
yo vivo de noche
y no me gusta el sol.

Blanca es mi heladera
blanco el calefón
blanca es mi vida
y blanco es mi bolsón.

Lo tenía guardado
no lo puedo encontrar
me siento re sarpado
mi bolsón ya no está más.

Todos se preguntan
que blanco que soy
yo vivo de noche
y no me gusta el sol.

Villa del Carmen City
el barrio que yo tengo
tenemos cuatro transas
en la corriente tribunero.

Verdes son las flores
verde voy a morir
si las chusmas fueran flores
mi barrio es un jardín .

EMAIL
INSTAGRAM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *